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El tratamiento del acné

El acné es una dermatosis frecuente (afección cutánea) que se caracteriza por la aparición de diferentes tipos de granos. Se manifiesta la mayoría de las veces en la adolescencia cuando hay un desequilibrio de las secreciones hormonales. El acné se desarrolla en las zonas ricas en glándulas sebáceas: la cara, el escote o la espalda.

Diferentes acnés para diferentes tratamientos

Si hay principalmente presencia de imperfecciones de la piel (comedones, puntos negros y microquistes). Se habla de acné retencional. Por el contrario, puede haber presencia en la piel, sobre todo, de lesiones inflamatorias: nódulos, pápulo-pústulas. Se trata de los clásicos “granos grandes” de acné. Se habla entonces de acné pápulo-pustuloso o inflamatorio. Claro está, la asociación de los dos tipos de lesiones es posible, e incluso frecuente, y se habla entonces de acné mixto.

Activos puros recomendados:
A21 Ácido Salicílico 70: el Activo Puro contra los puntos negros

A22 Ácido Salicílico 300: el Activo Puro contra los granos

A60 Ácido Cítrico – AHA: el Activo Puro contra la tez apagada

Tratar los factores que provocan el acné

Los granos y otros comedones son por lo general consecuencia de 3 factores determinantes:

  • Secreción excesiva de sebo en el canal pilosebáceo: este aumento de producción de sebo depende de las hormonas masculinas en el hombre y en la mujer.
  • Obstrucción del canal pilosebáceo por la capa córnea que provoca la formación de lesiones retencionales: comedones abiertos (puntos negros) y comedones cerrados (microquistes).
  • Desarrollo de bacterias (Propionibacterium acnes) en el canal pilosebáceo que provoca lesiones inflamatorias: pápulas (granos rojos), pústulas (granos blancos), nódulos.