XCerrar

Al navegar por nuestro sitio web, usted acepta la utilización de cookies para ofrecerle servicios y proponerle ofertas adaptadas a sus intereses.

Más información y configuración de cookies

La piel y el sol

El sol es un elemento indispensable para nuestro organismo y para la salud de la piel. Tiene efectos beneficiosos para la piel: activa la síntesis de vitamina D (indispensable para la densidad ósea), la síntesis de melanina (pigmento responsable de la coloración de la piel) y la reducción de determinadas dermatosis.

Los efectos nocivos del sol en la piel

En caso de exposición prolongada o de sol extremo o cuando la insolación es muy fuerte, puede también ser un peligro para nuestro organismo debido a sus rayos ultravioletas (UV) que penetran en la piel. En particular es responsable de:

  • Quemaduras de sol, irritaciones y comezón
  • Envejecimiento cutáneo que provoca una desregulación de la pigmentación y la aparición de arrugas
  • En algunos casos extremos de melanomas (cánceres de piel desarrollados a expensas de los melanocitos) o de carcinomas cutáneos.

 

Reacción de la piel al sol

Los daños provocados por el sol dependen de la naturaleza de la piel, de la duración y del lugar de exposición. La radiación solar que llega a la superficie de la tierra está compuesta por dos tipos de rayos ultravioletas, los rayos UVA que penetran en profundidad en la piel y que alteran la regeneración celular y las fibras de colágeno; y los rayos UVB, que penetran en la epidermis hasta la membrana basal, principalmente responsables de las quemaduras de sol, de las manchas y, con el tiempo, de los melanomas.

En la piel, los rayos UV son responsables del envejecimiento cutáneo, en particular los rayos UVA, que inducen la formación de radicales libres y que degradan las fibras de colágeno y de elastina. Provocan también mutaciones del ADN de las células cutáneas que pueden entonces transformarse en células cancerosas: melanoma en el caso de una célula pigmentaria o carcinoma en el caso de una célula epidérmica.

El envejecimiento de la piel se debe en parte a los efectos nocivos de los radicales libres generados en la piel por los rayos ultravioletas. Para proteger la piel del envejecimiento prematuro, es recomendable prepararla a la exposición solar y después protegerla durante todo el tiempo de exposición.

Activos puros recomendados:
A80 Ectoína: el Activo Puro para la preparación de la piel al bronceado

A83 Tirosina: el Activo Puro para el bronceado difícil

Cuidados Biomiméticos recomendados:
B22 Emulsión ligera hidratante SPF 10

B24 Crema fundente hidratante SPF 10 (en caso de exposición solar: aplicar un producto solar con un índice de protección más elevado: SPF 30 a 50)