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La piel deshidratada

La piel deshidratada es una piel a la que le falta agua. La deshidratación es, por lo general, temporal y puede afectar a todos los tipos de piel: piel grasa y mixta, piel seca y muy seca, piel sensible o no. Es importante no confundir piel seca y piel deshidratada. En efecto, en el primer caso, al piel presenta una carencia continua de lípidos y requiere un aporte suplementario de sustancias ricas y grasas (aceite, mantequilla, etc.). En el segundo caso, a la piel le falta agua y necesita ingredientes que capten agua pero no grasos.

Piel deshidratada: falta de agua

El agua es un elemento esencial para todas las pieles. La capa superior de la epidermis (stratum corneum) contiene naturalmente entre un 12 % y un 16 % de agua. Cuando este porcentaje es inferior al 10 %, se puede decir que la piel está deshidratada.

Por lo general, una película hidrolipídica que se encuentra en la superficie de la piel retiene el agua y asegura en parte la función barrera de la piel. Sin embargo, esta película puede llegar a deteriorarse (detergentes agresivos, contaminación, sol, jabón, etc.). Entonces, las moléculas de agua ya no quedan retenidas en las capas superiores de la epidermis y la piel se deshidrata.

De manera natural, el agua se evapora regularmente de la piel. Pero cuando hace frío y el ambiente es seco la pérdida de agua se acentúa. Paralelamente, para luchar contra el frío, los vasos sanguíneos se contraen provocando una disminución de la microcirculación. La cantidad de agua que lleva la sangre se ve por tanto reducida y la piel pierde poco a poco su hidratación inicial.

Los efectos de una piel deshidratada

Por lo general, a una piel deshidratada le falta flexibilidad, elasticidad y luminosidad. Puede presentar sensación de inconfort y de tirantez (por ejemplo, después de una ducha o de una exposición al sol demasiado intensa). Pueden aparecer arruguillas de deshidratación sobre todo en el contorno de ojos. Incluso si estos síntomas son a menudo pasajeros, es indispensable hidratar bien la piel todos los días para evitar que pasen a ser permanentes.