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Cuidado de la piel negra

No existe ninguna diferencia fundamental entre la piel blanca y la piel negra, excepto por lo que respecta a los melanocitos, células responsables del color de la piel.

Piel negra: un cuidado diferente en un clima templado

En una piel negra, el número de melanocitos es el mismo que en una piel blanca, pero su funcionamiento es diferente. Son más activos y fabrican granos de melanina más grandes y más oscuros (se trata sobre todo de eumelanina) que se reparten posteriormente en los queratinocitos a lo largo de toda la epidermis, por lo que forman una eficaz protección contra el sol. Las pieles negras están poco sujetas a quemaduras de sol y a cánceres inducidos por los rayos UV.

Los problemas pigmentarios de las pieles negras

En las personas de piel negra, la coloración de la piel no es uniforme, algunas zonas son más oscuras, como el contorno de la boca o de los ojos, la frente o el cuello. Las alteraciones cutáneas, como las lesiones de acné, las pequeñas cicatrices, las irritaciones o las inflamaciones, pueden provocar manchas hiperpigmentadas. Debido a la utilización de cremas grasas para el tratamiento del cabello, el acné puede ser más importante en el borde del cuero cabelludo.

A menudo la piel negra está irritable, lo que puede estar asociado a condiciones climáticas desfavorables, produciéndose inflamaciones superficiales que generarán hiperpigmentaciones. En algunos casos, la irritación se debe a la utilización, durante períodos prolongados, de productos aclarantes agresivos, como corticoides que debilitan la piel y la hacen más sensible. La hidroquinona también puede producir despigmentaciones “en confeti” (múltiples manchas blancas pequeñas).

El envejecimiento de las pieles negras se traduce sobre todo en irregularidades pigmentarias.

Activos puros recomendados:
A10 Mimosa tenuiflora: el Activo Puro de las pieles debilitadas

A43 Enoxolona 280: el activo puro de las pieles muy reactivas

A46 Enoxolona 930: el activo puro de las pieles irritadas

Cuidar una piel negra fácilmente deshidratada

En las pieles negras, la capa córnea no es más espesa pero sí más densa. La función barrera es menos eficaz que en una piel blanca y la piel negra se deshidrata fácilmente con una pérdida transepidérmica de agua elevada. Se descama y presenta un aspecto grisáceo, sobre todo en invierno. En efecto, soporta mal el frío y, en un clima templado, como transpira poco, su sistema natural de hidratación se desregula. La piel del cuerpo está a menudo muy seca, incluso rugosa, con un aspecto de “piel de cocodrilo” en particular en las piernas. Es por tanto necesario hidratar permanentemente la epidermis y nutrir las zonas secas.

La sequedad cutánea de la cara tratada con productos no adaptados puede provocar una hiperseborrea y brillos en la piel, por lo que son necesarios productos hidratantes no comedogénicos.

El cabello y el cuero cabelludo también suelen estar muy secos, lo que lleva a utilizar tratamientos capilares grasos que puede favorecer la aparición de acné en el borde del cuero cabelludo o agravarlo.

Debe evitarse el aseo demasiado frecuente con productos de higiene agresivos (jabón de Marsella, gel de ducha), así como los gommages mecánicos repetidos, ya que alteran la película hidrolipídica y acentúan la sequedad cutánea y la irritación de una piel ya deteriorada por la higrometría reducida, el frío, el roce de la ropa, la cal del agua en nuestras regiones templadas.

Activos puros recomendados:
A30 Vitamina PP: el activo puro de las pieles secas

A31 Aloe vera: el activo puro de las pieles deshidratadas

A60 Ácido Cítrico AHA: el activo puro para el resplandor de la tez

Cuidados Biomiméticos recomendados:
B21 Emulsión ligera hidratante

B52 Leche sedosa nutritiva cuerpo

Piel negra: una piel con pocas arrugas

Bien adaptada al sol, la piel negra envejece poco antes de los 50 años. La dermis, espesa y compacta, con fibras elásticas de estructura algo diferente de las de la piel blanca, está muy protegida contra la elastosis solar. Y por lo tanto las arrugas aparecen tardíamente. Los signos de envejecimiento pueden por tanto tratarse con los mismos productos que las pieles más claras, ya que los mecanismos son idénticos.